"EN LA MEMORIA", A LOS ESPONTÁNEOS.

Escrito por notasdelafiesta 15-07-2010 en General. Comentarios (0)

"EN LA MEMORIA", A  LOS ESPONTANEOS.

Si buscamos en el diccionario de la lengua española la palabra espontáneo, esto es lo que nos encontramos:

1   Que es natural y sincero en el comportamiento o en el modo de pensar.

2   Se aplica a la persona que se comporta o habla dejándose llevar por sus impulsos naturales y sin reprimirse por consideraciones dictadas por la razón.

3   Planta que surge sin cultivo ni cuidado del ser humano.

4   Persona que va a un espectáculo como espectador y que de forma repentina interviene en él por propia iniciativa y sin estar autorizado.

En las cuatro definiciones de esta “taurina palabra” se hace referencia como ejemplo en su cuarta definición lo siguiente: un espontáneo saltó al ruedo y dio algunos pases al toro antes de ser retirado por la policía”.

 

 

La verdad es que para la definición primera e incluso segunda, bien podría aplicarse el ejemplo taurino también, ya que este espontáneo que nos ocupa siempre ha sido natural y sincero y, cómo no, se deja llevar por sus impulsos naturales y sin reprimirse por consideraciones dictadas por la razón, como acaba diciendo esta segunda definición.

Pero a estas alturas de nuestra historia taurina, más la cuarta definición que el resto de ellas de este espontáneo corre peligro por su desuso, y es qué, ¿dónde están los espontáneos?...

Antiguamente, aunque no hace tantos años, era raro el ver un espectáculo taurino sin la presencia de esta “genial” figura, la del espontáneo. Todos sabíamos que antes o después, de entre la multitud del tendido y aprovechando un cambio de trastos o un entre tercios del festejo, saltaría al ruedo el chaval que con su hatillo escondido entre las ropas le iba a intentar armar al toro “la marimorena”, aunque todos sabíamos, también, como acabaría su aventura y no era de otra forma que escoltado por la guardia civil por el callejón camino del calabozo de la plaza, eso sí, recibiendo la ovación del tendido en ese largo peregrinaje.

Incluso en películas españolas, en las que su argumento gira en torno a la temática taurina, por ejemplo “Tarde de Toros”, dirigida por Ladislao Vajda en el año 1955 e interpretada, entre otros por los matadores Antonio Bienvenida, Domingo Ortega y Enrique Vera, además de los geniales actores  José Isbert, María Asquerino y Marisa Prado, la figura del, desafortunado en esta ocasión, espontáneo es un pilar fundamental de su argumento.

 

Espontáneos, muchos saltaron al ruedo y ahí quedó la aventura, pero para otros muchos ese salto al callejón y después al albero de la plaza, o directamente del tendido al ruedo ayudados por el impulso en la barrera, fue el principio de una larga historia taurina, y entre otros el caso más sobresaliente el del Cordobés Manuel Benítez, Manuel Benítez “El Cordobés”, de las que pueden observar en esta “Nota de la Fiesta” las fotografías de su salto al ruedo, además de las de otros espontáneos a los que desde aquí quiero rendir este homenaje.

Bien es cierto que actualmente y según la normativa taurina vigente, se nos privó de esta arriesgada figura, también es cierto y bajo mi opinión que con buen criterio, porque, además del riesgo que para el espontáneo supone esta actividad pone en igual riesgo a la cuadrilla y matador que acarrean con las consecuencias de su acción. Este reglamento sentencia lo siguiente: el espectador que durante la lidia, en cualquier clase de festejo, se lance al ruedo, será retirado por la asistencia en él de servicio y por el personal de las cuadrillas, que lo conducirán al callejón para ser entregado a los agentes de la autoridad, quienes le impondrán una multa si opone resistencia.

 

Aún así y desde este blog quiero recordar a esos muchos espontáneos que en su momento de gloria han perdido la vida, fue el caso, entre otros, de Fernando Eles Villarroel, que precisamente saltó al ruedo a encontrarse con “Sospechoso”, quinto toro de Los Guateles que, precisamente, lidiaba Manuel Benítez “El Cordobés” en la feria de septiembre de Albacete, allá por el año 1981.

Por todos los espontáneos, de todas las épocas, por su recuerdo y por haber formado parte de este espectáculo que tanto amamos. ¡¡¡VA POR USTEDES!!!.